Ninina Bakery
Viajes

Ninina Bakery en Buenos Aires

Ninina es una familia que se enorgullece de ofrecer una experiencia auténtica, basada en la excelencia de lo simple y lo artesanal.” Estas son las palabras con las que se define Ninina Bakery, este increíble restaurante de Buenos Aires y que luego de mis dos visitas puedo dar fe, son reales.

Ninina Bakery

Ninina Bakery

Había escuchado comentarios sobre Ninina de mis amigos que viven en Buenos Aires, los sigo en Instagram, visité su sitio web más de una vez antes de ir pero aun así no estaba 100% segura con lo que me iba a encontrar, no conocía su menú en su totalidad ni había visto muchas fotos del local. Lo único de lo que estaba segura era de que Ninina era un must en el recorrido por la capital argentina.

La historia de Ninina es larga pero se las voy a resumir. Fue fundada por Emmanuel Paglayan, de origen armenio, en 2013 quien tomó las bases y herencia de Selvi, una marca líder en repostería creada por su madre en 1980 y que duró exitosamente hasta el 2001. Marta Gueikian, su madre, se caracterizó por ser una mujer autodidacta, exigente, apasionada, innovadora y líder, quien logró armar de la nada su propio negocio mientras criaba a sus 5 hijos. Emmanuel quien es un Máster en Finanzas y Estrategia Corporativa, decidió dejar de lado la vida empresarial y dedicarse 100% a cumplir su sueño siguiendo las directrices y el mapa dejado por su madre, quien es el alma mater de Ninina.

Emmanuel concibió la idea de Ninina como un proyecto gastronómico innovador, donde la excelencia fuese todo, para aquellas personas que buscan experiencias nuevas y auténticas, productos ricos y saludables.

Nosotros llegamos un sábado a las 11h00 antes de irnos con mis amigos al Lollapalooza. El local ubicado en Gorriti 4738 en pleno Palermo, estaba bastante lleno por lo que nos ubicaron en una gran mesa dentro de la cocina. Yo feliz obviamente de poder disfrutar mi comida en el mismo lugar donde la preparaban.

El local es bastante amplio, con techo alto, mesas de madera y mesones de mármol, una ventana que da a la calle donde puedes ver infinidades de galletas, panes, postres y tortas. Se puede notar mucho movimiento de personal y mesas repletas de comensales disfrutando su desayuno o brunch.

La carta es infinita, da esa sensación de querer pedir absolutamente todo y no saber que elegir porque todo a simple vista se lee y ve delicioso.

Con mi amiga Daiana optamos por el Brunch que es para compartir entre dos personas.

Brunch en Ninina:

  • 2 cafés o tés
  • 2 cocktails Punch Tea, Aperol Spritz, jugo de naranja o pomelo
  • Canasta de panes artesanales o 3 croissants/pain au chocolat.
  • Huevos de campo revueltos, tostadas con palta o bagel casero con salmón ahumado.
  • Granola casera, panqueques o plato de frutas.

El precio es de USD$34 aproximadamente, que dividido para dos no está mal realmente, considerando que tienes un cóctel delicioso incluido.

El brunch estuvo glorioso y adicional pedimos la Cookie de Vainilla con Trocitos de Chocolate, que para mi gusto estuvo regular (como comenté en el primer post del viaje, la galleta más rica de Buenos Aires está en Lab). También pudimos probar la limonada de albahaca y jengibre y el pan de hierbas casero, realmente delicioso.

Aparte del servicio de restaurante, en Ninina ofrecen una gran variedad de tortas enteras para llevar, productos hechos en su local como budines, granola, té y otros productos orgánicos como azúcar, chocolate o miel. También cuentan con un salón de eventos en su primer piso donde celebran cumpleaños, bautizos y  hasta matrimonios.

Este lugar me gustó tanto y como me pasó con Fukuro Noodle Bar, quise regresar y vivir una nueva experiencia, esta vez a la tarde. Acompañada por mi partner Daiana, fuimos un viernes a las 17h00 y una vez más nos encontramos con el local repleto de gente, tuvimos que esperar 20 minutos hasta que nos ubicaron en una gran mesa compartida con demás personas.

Para esta vez optamos por platos de la carta y escogimos: limonada de menta y jengibre, la canasta de panes artesanales (que incluye: bagel casero, pan de semillas casero, pan alemán multicereal, mermeladas caseras y queso crema) y la hamburguesa vegetariana (polpetta fior di latte, cebolla de verdeo, tomates secos, portobellos salteados, espinaca y hummus) acompañada de papas fritas deliciosas y crocantes. Creo que no nos equivocamos en nuestras elecciones.

Lo más difícil era escoger el postre. Creo que mi amistad con Daiana está basada en la fascinación por el chocolate y los frutos rojos, y aunque la carta de tortas es bastante extensa nos fuimos por lo que nuestros corazones golosos dictan, la famosa Lola Mora de Ninina Bakery: finas capas de base de avellanas, mousse de chocolate amargo, ganache de chocolate amargo, moras y frambuesas, sin harina. No creo que tenga palabras para describir esta torta y estoy segura que es uno de los postres más ricos que he comido en toda mi vida, y para esta altura del partido ustedes ya saben que me he comido algunos cuantos.

Con Ninina me pasó lo mismo que con Zak The Baker en Miami. Son lugares en los que me siento en casa, que me transmiten algo directo al corazón y alma, una conexión especial porque tienen todos los elementos que vuelan en mi cerebro de ese lugar que algún día espero construir y compartir con ustedes. El cuidado por los detalles, el ambiente perfecto y una carta con platos sencillos pero deliciosos.

Si van a Buenos Aires, por favor no dejen de ir y disfrutar de su desayuno o brunch, o tal vez ir en la tarde y tomar un café o té acompañado de la gran selección de tortas que ofrecen; también podrían ir en almuerzo o para la cena. Su horario de atención es hasta las 12 de la noche.

Uno de los propósitos de Emmanuel era crear un lugar donde el cliente se sienta cómodo y le dieran ganas de volver e instalarse una y otra vez como si estuviera en la sala de su casa. Créanme que lo logró. Si yo viviera en Buenos Aires, Ninina sería mi spot favorito.

Gracias por leerme, en el próximo y último blog sobre Buenos Aires, les contaré sobre el duelo de pizzas entre Guerrín y El Cuartito.

Un abrazo,

MJ.