Viajes

Boston por primera vez

I will be back to Massachusetts dice una canción de los Bee Gees que ahora tiene todo el sentido del mundo para mí, porque también quisiera volver. En julio pasado tuve la oportunidad de estar en Boston por dos días y como lo sospechaba, me encantó. Aunque me hubiera gustado poder disfrutar más de la ciudad y visitar todos los lugares imperdibles, sí pude tachar algo de mi bucket list que era visitar Tatte Bakery.

Mi fiel compañera de viajes, Adriana, ya había estado antes en esta ciudad y aunque a ella no le encanta, yo sigo admirada por sus áreas verdes, la comida deliciosa, su arquitectura, sus calles silenciosas y limpias, su gente muy educada y atenta. Que sea una ciudad al pie del agua también juega a su favor y sentarnos en una especie de malecón a ver los veleros al atardecer fue una de los mejores momentos.

Tres cosas que cumplí al visitar Boston fueron: desayunar en Tatte Bakery (¡dos veces!), pasear por Boston Common y comer el típico Lobster Roll con chips.

Tatte Bakery

Tatte Bakery

 

Tatte es una panadería/pastelería de la israelí Tzurit Or quien se considera autodidacta de la pastelería. Empezó vendiendo sus creaciones en el Farmers Market de Boston y el día de hoy cuenta con 18 locales en diferentes zonas de Boston y Washington DC. Llevo años siguiendo su cuenta de Instagram y deleitándome a través de sus fotos con todos los postres, panes y café. Me sentí realizada de poder desayunar ahí y tomarme el latte frío de la casa: Honey Halva and Cardamom. Adriana como en cada cafetería que visitamos cuando estamos de viaje, pidió un Matcha Latte frío.

 

Tatte Bakery

Tatte Bakery

 

La locación que visitamos parecía ser una antigua estación de tren y la arquitectura la han conservado de la mejor manera. Con ventanales gigantes que lo hacen súper luminoso y te permiten ver la vida de la ciudad mientras desayunas.

 

Tatte Bakery

Tatte Bakery

Es increíble la cantidad de panes, galletas, postres, sánduches y productos to-go que ofrecen. Decidir qué pedir es dificilísimo y gracias a Dios pudimos regresar al día siguiente para poder probar más cosas. El primer día pedimos el Breakfast Sandwich, Hazelnut Babka y una de las galletas más ricas de mi vida: Halva Chocolate Chip Cookie. El segundo día volvimos por más antes de tomar el tren que nos llevaría a NYC. Decidimos probar la Linzer Cookie, el Kouign-amann, Ham and Cheese Croissant y pedimos para el viaje un Chicken Salad Sandwich, Nutella Sandwich Cookies y Almond Butter Cookies. Todo tan fresco y delicioso. De recuerdo me compré un pin de croissant que ahora lo quiero usar siempre.

 

Tatte Bakery

 

Tatte Bakery ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Salí totalmente inspirada, con la barriga llena y el corazón súper contento. La misión de Tzurit es inspirar, cuidar y nutrir la vida, conmigo lo lograron.

 

Boston Common

Boston Common

Cruzando la calle, te topas con Boston Common, el parque más antiguo de Estados Unidos (1634) y para mí el segundo más bello después del Central Park. Visitarlo en verano fue una experiencia increíble. Caminamos por todos sus jardines florecidos maravilladas y lo recorrimos todo. Disfrutamos viendo a la gente pasear sus perros, tocando instrumentos musicales, jugando con los niños en la laguna, aprovechando el verano al aire libre. Los sauces llorones y todas las plantas y flores de temporada fueron mis favoritos. Visitarlo en otoño debe ser una experiencia única y espero poder hacerlo alguna vez.

 

Lobster Roll en The Saltie Girl

Lobster Roll en The Saltie Girl

Terminamos nuestra jornada disfrutando de un clásico Lobster Roll con Salt and Vinegar Chips en The Saltie Girl. Hay mil lugares donde puedes comer uno y con diferentes precios. Nosotras hicimos reservación en este lugar que es famoso por este sánduche y no decepcionó. Lo puedes pedir frio o caliente y es el único sánduche de $40 que he comido en mi vida pero que valió totalmente cada centavo.

Espero que la vida me permita regresar algún día a Boston, quedarme más días, terminar de recorrerla, comer delicioso, caminar por su parque hermoso, visitar sus museos y bookstores y volver a desayunar en Tatte.

Gracias Adriana por decir que sí a todo y por ser mi mejor compañera de viajes.

Tengo mucha suerte de haber podido viajar nuevamente después de dos años y estaré agradecida siempre con la vida por estas oportunidades.

P.D: Si algún día por alguna razón llegan a estar en Hudson, MA, no dejen de ir a Less Than, Greater Than y New City Microcreamery. Gracias my Doger por llevarnos a comer deli y celebrar la vida 🙂

Gracias por nuevamente acompañarme en mis viajes.

Un abrazo,

MJ